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Dr. Fabio Vieira Medicina Estética

“Para unos resultados naturales hay que conocer en profundidad el envejecimiento en todas sus dimensiones”

Licenciado en Medicina en el año 2007 por la Universidad Rovira i Virgili y especializado en Medicina Estética por la Universidad de las Islas Baleares, el Dr. Fabio Vieira se ha convertido en una de las jóvenes promesas de la medicina estética actual, gracias a una incesante trayectoria profesional y a la aplicación de los tratamientos más innovadores. Sus impecables manos han logrado devolver la confianza y la seguridad a cientos de pacientes de todo el territorio nacional, mientras su agenda guarda celosamente el secreto de belleza de numerosos rostros VIP. Todos ellos, avalan los excelentes resultados conseguidos, en los que destaca la asombrosa naturalidad de los tratamientos.

 

Dr., muchas personas se miran al espejo y no se ven bien…  ¿Es entonces momento de consultar a un médico estético para que pueda decirnos cómo está envejeciendo nuestro rostro y por qué razón no hacemos buena cara?

En efecto, llega un día en que nos levantamos, nos miramos al espejo y, ante nuestro asombro, vemos cómo nuestro aspecto no corresponde con nuestra actitud ante la vida: el paso del tiempo ha hecho mella en nuestro rostro sin ser conscientes de ello. Frente a ello, la medicina estética va logrando cada vez más situarse en los rituales de belleza de millones de personas de todo el mundo. Igual que lo hicieron los cosméticos a principio de siglo, poco a poco se va popularizando cada vez más en todos los ámbitos y en ambos sexos. Se considera ya una herramienta más de belleza, de la mano de la medicina más avanzada e innovadora.

El problema no está únicamente en las arrugas ¿Qué otros signos del envejecimiento  se van haciendo visibles con el paso de los años?

Siempre que aparece una arruga el paciente lo interpreta como un signo de alarma, pero hay que tener en cuenta que antes de la aparición de esa primera arruga nuestro metabolismo ya ha ido envejeciendo, nuestra piel ha ido perdiendo elasticidad paulatinamente, se ha ido adelgazando y los volúmenes faciales han ido transformándose, dando lugar a claros signos de envejecimiento, como son los surcos, las arrugas y la flacidez.

¿Lo importante, como punto de partida para cualquier tratamiento, es un diagnóstico preciso? ¿La primera visita es clave?

El primer contacto médico-paciente es clave para unos resultados satisfactorios para ambos.

A la gente le sigue costando dar el primer paso y acudir a una consulta de medicina estética, a veces por edad, otras por el qué dirán, o simplemente porque creen que son tratamientos excesivamente caros y banales; pero, una vez ya han dado ese primer paso, la primera visita es fundamental. En ella, el paciente debe exponer todas sus preocupaciones y el médico tiene que ofrecerle todo el abanico de posibilidades que están a su alcance para poder mejorar su imagen y así solventar sus necesidades. El secreto del éxito está en escuchar al paciente, para así poder brindarle los mejores resultados adaptados a sus necesidades.

Tratar de forma aislada un signo del envejecimiento es un error. Cuando una arruga es visible es porque en profundidad el paso del tiempo ha producido muchos más cambios que hay que tratar”

¿Es partidario de tratar el envejecimiento estudiando al paciente de una manera global?

Sin duda. Es muy sencillo rellenar una arruga, pero lo verdaderamente complejo es saber cómo se ha generado esa arruga y tratar ese signo detonante. Tratar de forma aislada un signo del envejecimiento es un error, ya que cuando un signo es visible es porque en profundidad el paso del tiempo ha producido muchos más cambios.

Sobre esa base, ¿Cómo tratar, por ejemplo, problemas estéticos tan frecuentes como el descolgamiento, la flaccidez y la pérdida del óvalo facial?

Habitualmente, cuando la flacidez se hace evidente y el óvalo facial se desdibuja es porque en el tercio medio de la cara han habido variaciones de volúmenes que, como consecuencia, han hecho que aparezcan esos problemas en el tercio inferior. Por eso, en muchas ocasiones deberemos, en primer lugar, tratar de reposicionar los volúmenes perdidos para, posteriormente, tratar los signos que se observan en la piel con tratamientos más superficiales, obteniendo así unos resultados más naturales.

¿La última innovación son los denominados skinboosters?

La medicina es una ciencia en constante cambio y la medicina estética es una de las ramas que más avances presenta. Los denominados skinboosters son el tratamiento estrella hoy en día,  debido a su popularización entre las celebrities. Los skinboosters tienen la capacidad de rehidratar la piel en profundidad, aportando elasticidad al rostro sin ese volumen excesivo que dan los rellenos de ácido hialurónico cuando se infiltran en desmesura, consiguiendo rejuvenecer el rostro de manera mucho más natural.

¿Cuál es su propuesta para el rejuvenecimiento de los labios?

Me encanta trabajar el tercio medio de la cara y en especial los labios: diría que es una de mis debilidades/especialidades. Y unos labios bien hechos no tienen porqué ser evidentes.

Al oír hablar de labios, a todos nos vienen a la mente esos labios exagerados, de volumen desorbitado, pero puedo asegurar que más del 95% de mis labios pasan totalmente desapercibidos.

Cuando rejuvenecemos un labio, tratamos de perfilarlos sutilmente, de darle esa proyección que han ido perdiendo con el tiempo; y, si queremos, también podemos aportarle un volumen extra, pero siempre teniendo en cuenta las facciones del paciente.

Trabajar el tercio medio de la cara es una de sus especialidades, asegura…

Sí. Me siento muy seguro trabajando el tercio medio de la cara. Para mí es el más importante. El pilar fundamental de la cara y el que más versatilidad de tratamientos nos ofrece. Si queremos aumentar volúmenes, lo lograremos de modo sencillo con rellenos de ácido hialurónico; si queremos combatir la flacidez, los hilos tensores de ácido poliláctico serán nuestros grandes aliados; y, si simplemente queremos darle más firmeza a nuestro rostro, un skibooster, un cóctel de vitaminas, un prp o un peeling químico puede darnos resultados sorprendentes.

¿Devolver volúmenes perdidos sin que los pacientes pierdan su expresión es el reto? ¿Con las técnicas actuales, y en buenas manos, el miedo a no reconocerse tras un tratamiento de medicina estética ya no está justificado?

A todos nos aterran esos rostros inexpresivos, esas caras de muñeca de cera, esos labios y pómulos desmesurados… Nadie quiere esos resultados. Ni el paciente busca eso ni el médico estético quiere que su carta de presentación sea esa. La medicina estética no trata de hacer  caricaturas del propio paciente, sino de mejorar su imagen. No va a devolverle 30 años de juventud, pero sí va a suavizar los estragos del tiempo en su rostro.

El objetivo de un buen médico estético con criterio es buscar resultados naturales de modo que cuando el paciente esté con amigos, familiares o conocidos no le apunten con el dedo y le digan qué te has hecho, sino que sus comentarios sean ‘hoy te veo mejor que nunca, tienes el guapo subido’. Ahí está la verdadera clave del éxito.