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Montse Duch. Gerente de Nova Mevir

“La continua reinversión en tecnología, en maquinaria y en equipo humano nos ha llevado a ampliar nuestras miras”

En Igualada encontramos una de las empresas dedicadas al sector del metal, Nova Mevir S.L., fundada en 1979 por Joan Vives bajo el nombre de Mevir SA. Actualmente dirigida por Montse Duch, esta empresa familiar ha conseguido hacerse un importante hueco en el mercado catalán en lo que se refiere al diseño y fabricación de piezas de metal y al diseño y desarrollo de maquinaria para el sector de los mataderos de conejos. Es importante destacar que, desde que en 2012 Montse Duch se hizo cargo de la dirección general, apoyada siempre por Joan Llombart en la dirección técnica, el índice de crecimiento en estos tres últimos años ha sido del 60 %. En esta entrevista hablamos con ella para que nos explique qué acciones están llevando a cabo que han dado tan buenos resultados.

La historia de Mevirsa es la historia de una empresa familiar…
Efectivamente, mi tío Joan Vives en 1979 creó Mevirsa y por lo tanto podemos decir que él fue el “alma mater” de esta empresa, pero también quiero dar reconocimiento a la labor de mi tía, Assumpta Duch, quien después del fallecimiento de mi tío decidió dar continuidad a la empresa. Así es como algunos de nuestros trabajadores llevan ya hasta 30 años con nosotros.

Mevirsa es la empresa inicial. ¿Cuál es la principal actividad que desarrollan?
La empresa Mevirsa nació con el fin de diseñar y fabricar piezas de metal para diferentes sectores, como son el de la fundición, el de las artes gráficas, el de la alimentación... Actualmente, esta división de la empresa ha adquirido el nombre de Nova Mevir. Nuestro afán de dar respuesta a todas las necesidades de nuestros clientes nos ha llevado a invertir continuamente en nueva maquinaria, en nueva tecnología, en la formación de nuestros empleados… Nuestro equipo técnico y nuestra apuesta por la tecnología de vanguardia nos permite desarrollar prototipos y mecanizados especiales de piezas únicas o de series cortas.
La división llamada actualmente Mevirsa está especializada en el desarrollo y fabricación de maquinaria para los mataderos de conejos.

Tanto para el desarrollo de piezas como para el de maquinaria, una de las cosas a destacar es que tienen oficina técnica propia…
Efectivamente, nuestros ingenieros diseñan la pieza que nuestros clientes necesitan, apoyados por la técnica CAD/CAM, diseño asistido por ordenador y post-procesado. Otra de nuestras apuestas también ha sido la inversión en tecnología de verificado y escaneado. Podemos dar solución a cualquier necesidad de nuestros clientes. Lógicamente, para el diseño y desarrollo de nuestra propia maquinaria utilizamos los mismos recursos.

Hablando de clientes, ¿uno de los sectores para los que más trabajan es el de las artes gráficas?
Sí, trabajamos mucho para el sector de las artes gráficas, pero también para el sector de la automoción, fundición, alimentación, etc.

Desde el 2012 la empresa ha vivido un crecimiento importante…
La continua reinversión en tecnología, en maquinaria y en equipo humano nos ha llevado a ampliar nuestras miras y hemos dado el salto a la internacionalización. Con la división de Mevirsa hemos aterrizado en mercados como Rusia, México, República Dominicana, Bélgica, Francia… Y podemos decir que actualmente nos encontramos en pleno proceso de desarrollo de proyectos íntegros de mataderos de conejos. Detectamos en su momento una oportunidad en estos mercados, donde la carne de conejo empieza a ser valorada, y ya contamos con delegados en estos países.

Durante esta entrevista ha mencionado en varias ocasiones al equipo humano que forma la empresa…
Para una empresa familiar como la nuestra es fundamental contar con un equipo de profesionales entregado y comprometido con lo que hacemos. Nuestro director técnico, Joan Llombart, es mi apoyo incondicional, y lidera nuestro equipo desde la muerte de mi tío; lleva en la empresa 15 años. Creo en las personas y en la formación continuada, por eso en Nova Mevir S.L., invertimos continuamente en nuestro capital humano.