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Dr. Carlos Jarne. Medicina Estética. Director Médico de Clínica Toscana.

El final soñado a las cartucheras, sin cirugía

Despedirse de las cartucheras sin pasar por quirófano es posible con Coolsculpting®, el tratamiento no invasivo más eficaz para destruir esa grasa localizada, que no se pierde con dieta ni en el gimnasio. El Dr. Carlos Jarne, director de Clínica Toscana, es uno de los pocos médicos estéticos en Barcelona que ofrece esta técnica avanzada.

El Dr. Carlos Jarne durante una sesión de CoolSculpting®.

Las cartucheras se definen como una acumulación de grasa en la parte lateral superior externa de los muslos, generalmente de la mujer, que, en mayor o menor medida, descompensa la silueta porque crea una desproporción entre el perímetro de la zona de los hombros y el de la cadera. 
El hecho de que sea más habitual en las mujeres es una cuestión genética, explica el Dr. Jarne: “las cartucheras son a la mujer lo que los flancos a los hombres. Hay un patrón genético de acumulación de grasa y celulitis en la mujer, que se concentra en la región pertrocantérea (cartucheras), glúteo y muslos como depósito de energía. Esas son las zonas más rebeldes a los tratamientos en el cuerpo femenino”.
Las cartucheras se presentan tanto en chicas jóvenes como en mujeres maduras, aunque con el paso de los años se producen ciertos cambios en la acumulación de grasa. Durante la edad fértil, la mujer localiza más células grasas en cartucheras, glúteo y muslos, formando un triángulo cuya base estaría en el pliegue subglúteo. Con la menopausia, ese triángulo se invierte y el organismo empieza a acumular adipocitos en otras zonas como abdomen, flancos y brazos. 
 
Una grasa rebelde
La grasa de las cartucheras, explica el Dr. Jarne, “responde mal a la dieta y al ejercicio porque no tiene repercusión para la salud, esto es, el organismo no la identifica como una amenaza y, por tanto, no lucha por desprenderse de ella. Las cartucheras son un problema meramente estético. No encajan en los cánones de belleza actuales, pero metabólicamente esa grasa no comporta ningún problema para la salud de la mujer. Por eso persiste aunque se siga una dieta o se vaya al gimnasio con asiduidad”. 
En datos de un estudio de Coolsculpting® de ‘Percepción sobre nuestra apariencia’, el 32 % de las mujeres españolas manifiesta que las cartucheras son los cúmulos de grasa que más le preocupan. Para eliminarlas, puesto que se trata de una grasa rebelde que no responde bien ni a la dieta ni al ejercicio físico, hay que actual a nivel local. 

Antes y después tras dos sesiones de CoolSculpting®

Tratamiento localizado con Coolsculpting®
Para tratar las cartucheras, Clínica Toscana propone Coolsculpting®, una tecnología médica muy avanzada, capaz de eliminar definitivamente las células adiposas, las que almacenan la grasa, mediante la aplicación de frío.
“Los resultados con Coolsculpting, asegura el Dr. Jarne, son muy efectivos, pero el tratamiento tiene que estar bien indicado. No funcionaría, por ejemplo, en el caso de lo que se conoce como ‘falsa cartuchera’ o ‘fausse culotte’, que se da cuando visualmente existe la desproporción propia de la cartuchera pero el volumen no lo produce un exceso de grasa en la zona sino el descolgamiento del glúteo”.
Es muy efectivo, además de en cartucheras, para eliminar la grasa acumulada en el pliegue subglúteo, el ‘banana roll’. En cualquier caso, el punto de partida siempre es una valoración de cada paciente, que el Dr. Jarne realiza personalmente.
Se benefician mucho de este tratamiento también aquellas mujeres que, bien por genética o a consecuencia de los embarazos, necesitan reducir el perímetro en la zona de caderas y cartucheras. Suelen ser mujeres, en estos casos, que a menudo siguen dietas severas para alcanzar ese objetivo, pero al final en vano, porque adelgazan de cara y de otras zonas y sus cartucheras siguen igual.

La mejor alternativa a la liposucción
A través de aplicadores diseñados para las diferentes zonas a tratar, 
Coolsculpting® administra un flujo constante de frío en el área de tratamiento (además de las cartucheras, pueden tratarse los brazos, la papada, el abdomen, los flancos, los muslos...), un frío controlado y de forma totalmente segura para la piel, que es el que actúa para eliminar la grasa. 
Durante los primeros minutos, el paciente nota una sensación de frío intenso, pero luego ese mismo frío actúa como anestesia, de manera que ya no siente nada. Puede leer, trabajar o entretenerse con sus dispositivos móviles mientras dura la sesión.
“Coolsculpting® es actualmente la mejor alternativa sin cirugía a la liposucción. El mejor tratamiento para todas aquellas personas que quieran esculpir su silueta, eliminando la grasa en zonas localizadas de manera definitiva, rápida y sin pasar por quirófano, sin inyecciones ni anestesia ni cicatrices ni necesidad de llevar faja y sin tiempo de recuperación”.
Coolsculpting® pone en marcha un proceso progresivo de pérdida de volumen. Por eso los resultados se empiezan a ver a partir de la cuarta semana, siendo el tercer mes el momento en el que se puede hacer la lectura de la sesión. “En una sesión se suele lograr una reducción de volumen de entre un 25% y un 40%, lo que visualmente se nota muchísimo”.
 
Un tratamiento de primer nivel
Coolsculpting® no es un tratamiento para obesos sino para personas con normopeso o sobrepeso moderado, con unos correctos hábitos de alimentación y ejercicio físico, que a pesar de ello no consiguen eliminar la grasa acumulada en algunas zonas, como las cartucheras. 
Coolsculpting® está a un nivel muy superior de cualquier otra técnica de remodelación corporal, incluso de otras tecnologías de criolipólisis. De hecho, Coolsculpting® es el único dispositivo de criolipólisis que cuenta con la aprobación de la FDA norteamericana y la CE Europea para el tratamiento de la grasa localizada mediante frío. Sus resultados son evidentes e indiscutibles. Nada que ver con otros tratamientos estéticos de poca efectividad que prometen la eliminación de grasa. “Aunque el coste de la sesión con Coolsculpting® es superior, al final resulta más rentable porque sí funciona”, apunta el director de Clínica Toscana. 
 
La técnica tiene el aval de más 15 años 
de tratamientos en EE.UU, donde nadie se cuestiona su efectividad, y 7 en España. Cuenta con más de 50 estudios publicados en revistas científicas realizados en más de 5000 pacientes, y suma más de 7 millones de tratamientos en todo el mundo.

Sobre el Dr. Carlos Jarne

Con casi 25 años de trayectoria profesional como especialista en Medicina Estética, el Dr. Carlos Jarne es un referente en el rejuvenecimiento facial sin cirugía y experto en estética masculina. 
Líder de opinión y ponente habitual en simposios y congresos nacionales e internacionales del ámbito de su especialidad, el Dr. Jarne es además docente teórico y práctico en varios másteres universitarios en Medicina Estética, en universidades como la Complutense de Madrid, la Universidad de Baleares o la Universidad de Alcalá de Henares.