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Jordi Baiget Conseller de Empresa i Coneixement de la Generalitat de Catalunya

“La competitividad del tejido industrial del Vallès ha sido clave para la superación de la crisis económica”

23 ayuntamientos del Vallès Oriental y Vallès Occidental, además de algunos del Baix Llobregat, forman parte del reconocido como Àmbit B30, iniciativa impulsada por esos 23 ayuntamientos para definir una estrategia de colaboración entre empresas, centros de investigación, universidades, ayuntamientos, organizaciones empresariales, organizaciones sindicales y gobiernos. El objetivo es potenciar la zona industrial y tecnológica que comprende todo ese eje y posicionarla como una de las regiones industriales con más potencial innovador de Catalunya y del Estado. Jordi Baiget i Cantons (Balaguer, 1963) actual Conseller de Empresa i Coneixement de la Generalitat de Catalunya, nos habla de los retos de futuro y de los principales problemas a resolver y que afrontan estas dos comarcas, que suponen un pilar fundamental en la economía catalana.

-¿Cuál es la proyección de futuro de las empresas del Vallès?

Los tejidos empresariales del Vallès y de Catalunya han superado la peor crisis económica de los últimos 30 años. Y lo han hecho porque tenemos un tejido industrial competitivo que dispone de todas las condiciones necesarias para seguir siéndolo en un futuro. En este contexto, la innovación y la internacionalización son elementos claves y cada vez hay más empresas que los integran en su gestión ordinaria. En el Vallès, además, cuentan con un entorno universitario, con centros de investigación y tecnológicos y con agentes dinamizadores, como las cámaras de comercio, que favorecen y aportan un punto extra de ventaja competitiva en este territorio.

Catalunya ya es el referente empresarial e industrial del sur de Europa y queremos seguir siéndolo si somos capaces de sumar esfuerzos para multiplicar los resultados. Por este motivo, desde hace unos meses se está debatiendo con los agentes económicos y sociales las medidas a impulsar en política industrial, a medio y largo plazo, en el ámbito de la competitividad empresarial, medidas respecto a la dimensión empresarial y financiación, la industria 4.0 y la digitalización, la formación, las infraestructuras y la energía, entre otras. Todo esto, que está consensuado en el denominado Pacto Nacional por la Industria, nos permitirá conseguir un gran acuerdo de país que desvincule estas actuaciones del debate político fruto de la coyuntura del corto plazo.

Puntos fuertes

Los dos valleses tienen un peso de la industria por encima de la media catalana en función del PIB (el 21,3%): en concreto estamos hablando de cerca de un 30% en el caso del Vallès Occidental y de un 37,6% por lo que respecta al Oriental. Las dos comarcas tienen una industria moderadamente diversificada en las que destacan los subsectores siguientes: química, metalurgia, maquinaria, textil, materiales de construcción e industrias papeleras y artes gráficas. Uno de los puntos positivos más importantes de esta zona es, evidentemente, su proximidad con Barcelona, hecho que logísticamente resulta clave.

 

-¿Cuáles son los principales problemas a resolver en el tejido industrial del Vallès?

En realidad son los mismos problemas que pueden afectar al conjunto de la industria del país: necesidad de incrementar aún más la diversificación y una mayor responsabilidad del sector con la sociedad y el entorno. Aunque en los valleses la industria es bastante variada, una especialización en algunos casos excesiva y la concentración en pocos municipios puede provocar que la economía del territorio no sea tan versátil, que el índice de empleo no sea equilibrado en el conjunto de la comarca o que determinadas zonas se vean sometidas a una sobrepresión medioambiental debido al efecto de las actividades industriales en este capítulo.

Son problemas, como decía, atribuibles al sector industrial en genérico y que desde el Govern vemos como retos para el sector. Si queremos ser una zona industrial puntera del sur de Europa, que lo queremos, las claves son la diversificación y el compromiso de las empresas con la sociedad. La diversificación nos da equilibrio: enriquece nuestra economía y, al mismo tiempo, facilita que cada vez más personas estén empleadas. Y el compromiso social y medioambiental de las compañías hace que el desarrollo industrial, que consideramos imprescindible, sea también sostenible. Catalunya siempre ha sido un país de vocación industrial y ahora, en el momento de renovar esta vocación, se trata de impulsar una industria del siglo XXI: de alto valor añadido y respetuosa con el entorno y con las personas.

-¿Desde la Generalitat, en qué proyectos se está trabajando para mejorar la movilidad y ayudar a los ayuntamientos en la captación de nuevas empresas? 

El Gobierno ya está haciendo actuaciones continuas de mejora; le hago un inventario de algunas de las más significativas: la ampliación de la C-58, el proyecto para enlazar el polígono Congost con la Ronda Nord de Granollers, las mejoras en el eje B-30-AP7 o el desarrollo del Pla Director del Circuït, que permitirá convertir este área en el principal polo industrial y de servicios del sur de Europa relacionado con el motor. Además, en este 2017 se finalizará el Pla de Mobilitat del Vallès, un análisis exhaustivo de las necesidades de la demarcación en materia de movilidad. En este proyecto se recogerá una relación de propuestas para mejorar tanto las infraestructuras como el abastecimiento de transporte público para conectar mejor las áreas industriales con los núcleos urbanos.

-¿Cómo valoran la infraestructura del transporte actual y las posibilidades de conexión con Barcelona y con el resto de Catalunya?

Los valleses están actualmente bien conectados; de hecho, uno de sus puntos fuertes, como decía, es la proximidad con Barcelona, con las ventajas que ello comporta, sobre todo desde el punto de vista logístico. Pero también he comentado que las mejoras son necesarias. Y precisamente será el Pla de Mobilitat que le anunciaba el que determinará con precisión las carencias de la demarcación en esta materia y propondrá soluciones. En cualquier caso, y por lo que respeta al departamento que encabezo, nos preocupa especialmente incidir en la mejora de los polígonos a nivel de urbanización y conexión con las poblaciones.

30 años del Parc Tecnològic

Cuando se creó el Parc Tecnològic del Vallès era seguramente el centro de apoyo a la innovación y la investigación más importante de Catalunya. Treinta años después, para Jordi Baiget, “el balance es muy positivo, y el futuro es aún más esperanzador.” El Parc acoge más de 130 iniciativas empresariales que llegan a facturar, en conjunto, más de 800 millones de euros anuales y ocupan a cerca de 2.000 personas. “Pero también –añade el Conseller– porque en él se encuentra Eurecat, el principal Centre Tecnològic de Catalunya, a resulta de la integración de Ascamm, Barcelona Media, Barcelona Digital, Cetemmsa y CTM.” Eurecat es una buena muestra de lo que se puede conseguir mediante la colaboración. Allí se trabaja la R+D aplicada en fabricación avanzada y procesado de materiales, así como en sistemas inteligentes. “Disponer de un centro así en Catalunya es básico, porque es una herramienta muy útil de apoyo a la industria en sus procesos de innovación, tanto a nivel de productos como de procesos o de formación de sus trabajadores”, afirma Baiget.