User menu

Pitapes Mucho más que un bar de tapas

Hace algo más de ocho años, Àlex Jiménez, Jordi Rodrigo y Xavier Tutó abrían en Mollet del Vallès las puertas de su primer proyecto gastronómico conjunto: Pitapes. Hoy, aquella idea no solo se ha consolidado como un referente en el Vallès, sino que tiene desde 2014 un segundo local en Granollers.

 

Aunque en su carta destaca un sello que reza “Somos un bar de tapas”, lo cierto es que Pitapes es mucho más que eso. O, al menos, mucho más de lo que la gente suele entender como un bar de tapas. Sentarse a su mesa implica sumergirse en un universo de raciones, platillos y tapas que Àlex Jiménez define como “desenfadado y sin pretensiones” donde la buena selección de las materias primas y las ideas de los responsables de la cocina se dan la mano para sorprender al comensal.

Un lugar para disfrutar

“En el fondo –explica Jordi Rodrigo– no hacemos más que ofrecer al público lo que nos gustaría comer a nosotros”. Una táctica tan simple como efectiva. En poco tiempo, la calidad de la oferta de aquel local de Mollet hizo que corriera la voz y se consolidase una clientela fiel, fenómeno que también se da en Granollers.

No es extraño. Hoy en día no resulta tan sencillo como pudiera parecer encontrar un lugar donde comer bien, de forma informal y con un servicio tan atento y cuidado como la propia comida. Pitapes es, en este sentido, un excelente lugar donde pasar un buen rato a cualquier hora, ya sea en el aperitivo o la cena. La elección del lugar resulta fácil; la de qué comer, entre tanta variedad, tal vez no tanto. Cuesta no rendirse al frescor del tataki de atún salvaje, al pulpo a la brasa con patata y sobrasada, al jamón Joselito, a la contundencia de la cua de bou deshuesada con patata al mortero o a la versión del helado Drácula que Pitapes ha recreado –con acierto– como postre.

Para todas las edades

Después de estos años dando de comer al público, cabría preguntarse hacia dónde va Pitapes. “Pitapes ha ido evolucionando con el tiempo, pero sin perder la filosofía inicial, que es lograr que la gente que viene a nuestra casa se sienta tan a gusto como si estuviera en la suya”, explica Jiménez. Por esa razón, en la carta de los restaurantes conviven los platos de siempre con la frescura de los productos de temporada a los que se cuida para que los clientes los disfruten en plenitud.

¿Crecer? Los tres fundadores de Pitapes coinciden al explicar que su proyecto es redondo y ha cobrado la forma que habían pensado en un inicio. “Profesionalmente estamos satisfechos con el restaurante, aunque no nos cerramos a otras iniciativas que no tienen por qué ser como Pitapes. Por el momento, seguiremos trabajando para ofrecer un ambiente acogedor al público, para mejorar el producto y para innovar sin perder nuestra filosofía inicial”, concluyen.

Si visita Mollet o Granollers, no pierda la ocasión de degustar alguno de los platilllos y tapas de Pitapes y déjese atrapar por un bar de tapas que, en realidad, es mucho más que eso.

 

www.pitapes.cat